entorno parroquial

Han sido muy diversas las actitudes de los habitantes de un barrio urbano con su parroquia, tanto en el aspecto religioso, cultural, social ó incluso lúdico. Tras la toma de la ciudad por Alfonso I y la estructuración de la ciudad en parroquias ( entendidas como conjunto de feligreses y territorio bajo la jurisdicción del párroco),San Gil se convierte en una de las principales parroquias y barrio de Zaragoza, acogiendo en estos primeros momentos a una importante feligresía de origen francés que explicaría las diversas advocaciones de las capillas dedicadas a la Santa Fe, Santa Elena ó la misma dedicación de la iglesia a San Gil, santo eminentemente francés. El barrio será el hábitat de sus habitantes, del que sólo saldrán para los juegos ciudadanos que se llevarán a cabo en la Plaza del Mercado ó para las grandes ceremonias religiosas en el marco de la Catedral.La vida se desarrollará en el barrio conviviendo todos sus miembros en la calle y siendo la iglesia el elemento diferenciador respecto a otro núcleo urbano a la par que el elemento aglutinador de sus habitantes. Destacaba la estrechez de sus calles, con trazados sinuosos y callejones sin salida, cantidad de corrales y acequias y cauces de agua insalubres que, junto a los pozos ciegos y letrinas, hacían la zona un ejemplo claro de insalubridad , destacando la poca higiene del barrio y de toda la ciudad.  El barrio , en su etapa medieval, se extendía entre las calles de San Gil, Botigas Fondas, Pino, Peso, La Pinella de San Gil y el muro romano, es decir, el perímetro formado por las hoy llamadas Don Jaime, Estébanes, Alfonso I y Coso.. Se salía al Coso, por lo tanto fuera de la muralla, por la Puerta Cinegia, siguiendo la calle llamada Cinegia, actual calle Mártires. Era un barrio eminentemente mercantil, pues allí estuvo el mercado y el almodí del grano hasta 1210, cuando Pedro II los trasladó a la zona de otra puerta de la ciudad, la de Toledo , donde hoy se encuentra el Mercado Central. La judería estaba muy próxima,  lo que influía en la dedicación al comercio de sus habitantes: así, calle de la Pellicería, Zapatería Mayor y Zapatería Pequeña, la Linería, el callizo del Forno…..Era un barrio donde la Orden de San Juan tenía muchas propiedades, que daba a treudo a particulares y que provocó numerosos litigios entre ellos y el capítulo de San Gil cuando quiso ampliar sus dependencias. En el ámbito de la parroquia , en concreto en una torre de la Puerta Cinegia, estuvo la cárcel común de la ciudad hasta que fue trasladada en 1440 a las torres de la Puerta de Toledo por orden de la reina doña María. La iglesia será el único lugar que reúna ciertas condiciones de espacio para que los habitantes puedan reunirse y llevar a cabo su vida social, pues no debemos olvidar la escasez de lugares públicos típica del medievo.El toque de campanas, que serán objeto de comentario específico de este blog, eran el medio de comunicación entre los habitantes y la torre servía de centinela en una época marcada por la inseguridad. La religión se fue apoderando de todos los edificios oficiales, convirtiéndose las iglesias no sólo en la Casa de Dios, sino en la Casa del Pueblo de Dios. Y ésto conllevará que la iglesia intente organizar a los laicos en cuerpos más dinámicos que la comunidad parroquial, favoreciendo la aparición de gremios y cofradías: cofradías de oficios, de barrios, de parroquias…que se reunían alrededor de una luminaria encendida siempre gracias a las contribuciones de los propios cofrades, con un santo protector cargado del mayor colorido posible….porque cuanto mayor color tuviera,más santa era la estatua de la advocación. La pastoral que surge en el siglo XIII utilizará dos medios para la formación de la feligresía: el sermón y el teatro.El sermón como medio de propaganda muy eficaz, abandonando los claustros y difundiéndose entre el pueblo, provocando la aparición en el siglo XIV de los predicadores nómadas( ver “Curiosidades”) y el teatro, medio formativo por realizar una adaptación popular de la liturgia, organizándose unos cuadros vivos que se animaban mezclándose a las procesiones y organizándose juegos escénicos enriquecidos con diálogos, música y decorados. No es necesario recordar que , en una época de escasa formación de los feligreses, eran utilizados estos medios y las vidrieras como catequesis básica para dar a conocer las Sagradas Escrituras. La vida parroquial es dinamizada en un primer momento por las cofradías; pero posteriormente, serán los grupos familiares los que las sustituyan. Así, iremos viendo una proliferación de capillas particulares para uso privado, que pertenecían a grupos familiares y que nos van mostrando la nueva configuración de la parroquia: se fue transformando de un barrio de artesanos en núcleo de residencia de mercaderes y nobles de la ciudad.Estas capillas privadas cumplían la función de desarrollar una liturgia en favor de los miembros fallecidos, junto con el desarrollo del recogimiento é interiorización de la piedad, pero junto a ello, servían de lugar de enterramiento para aquellas personas notables que se incorporan a la memoria de la parroquia por haber muerto en su espacio pastoral ó por su ayuda a la misma, cubriéndose progresivamente de pequeños muebles piadosos que fueron utilizados  para la creación de los oratorios privados de estas nobles familias. Esta utilización de las capillas privadas en los oratorios particulares de las viviendas y palacios , teniendo la facultad de administrar determinados sacramentos, tuvo su mayor auge en el siglo XVIII, siendo la parroquia de San Gil un claro exponente con los oratorios de los Marqueses de Tosos, Condes de Fuentes, Condes de Sástago, que denotan el cambio del núcleo social de la parroquia en eminentemente nobiliar. Se convertirá así en un símbolo visual de la cultura y el poder económico del barrio, llevándose a cabo la reforma barroca de la iglesia en estos momentos ( 1719-1725) y construyéndose la entrada por la calle de Don Jaime I,mucho más acorde con el grupo nobiliar imperante en el barrio en estos momentos. Pero también fue un importante grupo entre los parroquianos de San Gil el de los artistas, como José Luzán,pintor protegido por el cond de Fuentes, ó los Goya, afincados en esta parroquia, concretamente en la calle de la Morería Cerrada( actual calle Valenzuela), siendo bautizados en San Gil Rita y Camilo , hermanos del gran pintor Francisco,que recibió la Confirmación en 1751 en esta iglesia. Pero como el propio género humano, sometido a vaivenes y contradicciones, la parroquia no fue una excepción: así, ya en el siglo XV, se dictaron ordenanzas prohibiendo a las mujeres asistir con la cara cubierta a la iglesia para poder reconocer a las que cometían excesos dentro del templo; y también como muestra de esta relajación es la obligación , referida al clero, de vestirse de diáconos y subdiáconos para cantar los evangelios y epístola ( Capítulo de 9 de septiembre de 1682) ó la suspensión de la Junta parroquial de 6 de diciembre de 1789 por asistir únicamente tres parroquianos….Es decir, la vida de la parroquia muestra los avatares de la sociedad, asume los cambios sociales y religiosos del barrio, pone de manifiesto la evolución de la feligresía, y ésto es lo realmente importante de una parroquia, que transmite la vida y nos da el pulso de lo que ocurría en cada momento de su vida.

Fue una zona eminentemente comercial y artesanal,con pequeños núcleos de carácter familiar. En los últimos años, este marcado talante mercantil vino a menos, pero en los momentos actuales va recuperando su actividad comercial, si bien sin el sello familiar que lo distinguía, por el abandono de las viviendas de la zona, que han sido suplidas por entidades bancarias, oficinas e instituciones varias. Además, el barrio sufrió un importante cambio de cara con el derribo y modificación del Tubo, que ha supuesto mejoras pero también debates importantes. Todo esto es una ayuda importante para dinamizar el entorno, con elementos como el Teatro romano, el Teatro Principal, comercios de diversa índole y la plaza de Sinués, que concede un espacio tranquilo al entorno. Además, su cercanía a la Basílica del Pilar y a la catedral de la Seo con su conjunto histórico, es un elemento que sirve para difundir esta iglesia de rica historia . Esperemos que siga siendo este entorno el ” centro del centro”, como dice Ana María García Terrel ( revista publicada por la parroquia) y que deje de ser la joya desconocida para muchos zaragozanos.