Un poco de historia para comenzar

El año 1118 la ciudad musulmana de Zaragoza caía en manos del rey Alfonso I de Aragón, ayudado en la tarea por un ejército ultrapirenaico, entre el que se encontraba el obispo Esteban de Huesca-Jaca, consejero fiel del rey aragonés. El Papa había nombrado obispo de la ciudad al francés Pedro de Liébana.

Se habían ido creando una serie de parroquias para reorganizar el espacio urbano tras la reconquista, siendo utilizadas, además, como recompensa para los participantes en la conquista de Zaragoza, siendo una de esa nuevas parroquias la dedicada a San Gil Abad. Es entregada como pago por sus servicios en la batalla al consejero real Esteban de Huesca, pasando por lo tanto a jurisdicción oscense. Esta dependencia de Huesca terminará en 1159 bajo el pontificado de Adriano IV. Nacía así un nuevo espacio eclesiástico en la ciudad, aunque algunos historiadores ( Angel Canellas) opinan que ya existía con anterioridad a la conquista de la ciudad por el Batallador, lo que conllevaría a afirmar que estamos ante una de las cuatro parroquias más antiguas de la ciudad, siendo éstas Santa María, el entonces templo catedralicio del Salvador, San Felipe y San Gil.Y otra razón para creer que la parroquia podría ser mozárabe la da Isabel Falcón( ” Zaragoza medieval” en Historia de Zaragoza, Zaragoza 1976, pp.205 y ss.), al afirmar que ” esta parroquia podría ser mozárabe, pues de su existencia anterior a la reconquista da fe un documento de 1118 por el que Alfonso el Batallador hace donación de la misma a Esteban, obispo de Huesca”.

De acuerdo con los estudios más recientes parece que existió una mezquita en el lugar que luego ocupó luego la iglesia, mezquita que no debe de confundirse con la de Abu Yalid, que estaba fuera del antiguo perímetro romano en la que sí estaba enclavada nuestra parroquia de San Gil Abad. No debió de estar nunca edificada ex novo en estilo románico  teniendo su puerta de entrada por el lado de la Epístola , dando a la Plaza de San Gil, pequeño espacio en el que deembocaban las actuales calles Pellicer de Ossau y Estébanes.

mapa

Su demarcación parroquial era muy amplia en el medievo y así continuará durante muchos años. Constituirá alrededor de ella un barrio, entendido en el sentido de circunscripción para la elección de los jurados; y, al mismo tiempo, barrio con fuerte vinculación al ámbito comercial,acogiendo gremios que darán, a su vez, nombre a muchas de sus calles. Serán 15 las parroquias de la ciudad en el siglo XIII, aunque hasta 1260 no tuviese pila bautismal ni pudiese celebrar entierros ni administrar sacramentos.Pero ya en 1302 , con más recursos y autonomía respecto a la Seo, existen noticias de que la parroquia anda metida en obras para llevar a cabo una ampliación de la misma. Será pues en la primera mitad del siglo XIV cuando se llevará a cabo la construcción del nuevo templo en estilo mudéjar , configurando un edificio del tipo iglesia-fortaleza. La torre estaba ya levantada en 1358, llevándose a cabo a lo largo del siglo XV reformas y ampliaciones de las capillas, sobre todo por los personajes más destacados de la sociedad de entonces.

El siglo XVI marcará el mayor auge de la iglesia, debido al desarrollo económico de la parroquia y a la etapa de concordias que vive el reino.Se  enriquecerá el edificio y el ajuar religioso, con el mecenazgo de ciertas familias que demostraron un gran interés por las artes.Y , en este breve recorrido histórico, resulta interesante para la iglesia y su entorno la apertura en 1640 de la nueva calle de San Gil, que iba desde el Coso hasta la iglesia y que obligó a reajustar el espacio sacro para dar salida al templo a la nueva calle: era necesario para ello cambiar el ábside de sitio y el altar recién construído, además de construir una portada nueva y llevar a cabo algún reajuste más. Hay documentadas parte de estas obras, que se fueron realizando poco a poco  debido a la envergadura económica de las mismas; así, constan trabajos de albañilería para colocar el órgano en el coro y también la construcción de los 23 asientos de nogal para la sillería del mismo.

El siglo XVIII vendrá marcado por la reforma barroca del templo, en la que se cambió el retablo mayor de sitio, se hicieron los dos ábsides poligonales, se hicieron las actuales cubiertas de cañón con lunetos, se modificó y redecoró el interior y se construyó la actual portada principal. Fruto de esta época son los lienzos de Bayeu que adornan la sacristía y las estatuas de santos y anacoretas que se colocan en el interior del templo reformado sobre ménsulas de madera.

La guerra de la Independencia es un momento del que tenemos poca información en las Actas Capitulares, pero lo poco que conocemos de estos años procede de la obra de Faustino Casamayor ” Años Políticos é Históricos”, obra depositada en la biblioteca de la Universidad de Zaragoza y cuyo autor era parroquiano de San Miguel de los Navarros y que comprende los años 1782 a 1833. Y también es fuente de datos las actas de las Visitas pastorales, que nos describen el estado de la iglesia  junto a l número de parroquianos, reliquias que posee, 18 oratorios que dependen de ella en residencias privadas, y datos acerca del cementerio inmediato a la iglesia, rodeado de casas con ventanas al mismo y con puertas seguras para que no entrasen caballerías ni animales.

En 1818, también como consecuencia del Expediente de Visita de la Parroquia de San Gil que realizó el arzobispo, sabemos que la iglesia pasó por momentos difíciles en los Sitios, que ha sido objeto de robos y que consta de varios altares, a saber : el Mayor, el de Ntra. Sra. de los Dolores, el de Santa Fe, el del Santo Cristo, el de San Joaquín, el de San Cristóbal, el de San Nicolás de Bari y el del Santísimo Cristo de los Milagros. La iglesia está en buen estado, tras las reparaciones posteriores a la Guerra, aludiendo a las cuatro campanas que tiene más las dos pequeñas para avisar al pueblo  ala salir el sacerdote a decir Misa y la del coro para indicar el comienzo del oficio divino.

En los años que siguen , gracias a la apertura del Paseo de la Independencia, se amplía el número de feligreses y se llevan a cabo algunas obras de mantenimiento con la construcción de una nueva capilla bautismal. Es ostensible el deterioro de algunos elementos,lo que provocará su cierre al culto. Efectivamente, el 30 de septiembre de 1894 la iglesia se cerró por orden del arquitecto municipal y el Santísimo se trasladó procesionalmente a la iglesia de la Mantería, que funcionaría como capilla provisional de la misma manera que lo ha hecho durante la última restauración de 1992-93.. En el período 1894-98, se cimentó bien la zona de la torre, se construyó el coro actual incorporándole el órgano que estaba detrás del altar mayor, y éste se acercó a la pared de la cabecera. También se restauró la portada principal en esta tanda de obras.

La última restauración ha sido la señalada anteriormente, en los años 1992-1993,afectando a la fábrica y al mobiliario. Tras su declaración como monumento nacional en 1967, había recibido obras procedentes dela desaparecida iglesia de San Andrés y se habían desmontado retablos como consecuencia de las nuevas directrices de la liturgia impulsadas por el Concilio Vaticano II. Y la iglesia que tenemos en la actualidad es el fruto de la vida de una parroquia que recoge en su fábrica las vicisitudes del hombre y un cántico a la belleza, y que está ahí para nuestra contemplación y disfrute.

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